Emilie, que fue reclutada a la fuerza por la AFDL cuando tenía 11 años, describió lo que pasó cuando se negó a las pretensiones de un jefe militar: «Algunos comandantes tenían ciertos principios morales, pero otros sólo querían acostarse con quien fuera. O aceptabas o te negabas, con todas las consecuencias que esto podía acarrearte.
»Frecuentemente, los comandantes ya tenían otra concubina, lo que también provocaba problemas con la otra mujer. Si te negabas, estabas poniendo en duda su autoridad, lo estabas desafiando, y esto te causaría problemas. Muchas veces me azotaron en la espalda por decir no a un comandante. Me mandaba azotar».
enlace
No hay comentarios:
Publicar un comentario