domingo, 21 de abril de 2013

Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable.
                                                                                                                                                         
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. 
                                                                                                                                                            
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar. 

Eduardo Galeano 

lunes, 8 de abril de 2013

I want more green


NO NOS VAMOS, NOS ECHAN



“Hace unos meses empezamos a tener la vivencia en el colectivo de que muchos de los compañeros que lo conformaban se estaban viendo obligados a marcharse del país a causa de las medidas económicas y sociales que está adoptando el gobierno. Estuvimos dándole vueltas sobre cómo mostrar las causas que estaban desencadenando este hecho y destapar así la realidad de las historias de estos jóvenes, que están detrás de las cifras, y que normalmente se oculta en la mayor parte de los medios de comunicación”, comenta en declaraciones a Periodismo Humano Eduardo Fernández, portavoz de la plataforma Juventud Sin Futuro, que continuaba así la argumentación del colectivo al que representa: “Queremos desmitificar lo que significa hoy en día salir fuera de España a buscarse la vida. Fuera puede que haya más trabajo, depende donde te vayas, pero la precariedad es la misma, porque irte de estas maneras no significa que vayas a encontrar un buen trabajo independientemente de cual sea tu preparación universitaria”.
De este modo Juventud Sin Futuro decidió hace dos meses lanzar una web en la que invitaba a los jóvenes españoles que se visto obligados a marchar, a que contaran su experiencia. “Como fueron muchas las historias que se unieron [un total de 7.000] decidimos que esto no se podía quedar en una simple web por lo que convocamos esta manifestación con la que mandar un mensaje claro a la sociedad: visibilizar la situación por la que el gobierno está hipotecando el futuro de los jóvenes de este país”.